15 pueblos preciosos sobre rocas en España

No son pocos los preciosos pueblos españoles que se han construido en lugares especiales. Éstos tienen la peculiaridad de ser pueblos construidos sobre la roca. Muchos de ellos fueron situados sobre paredes de montes y montañas, sus casas eran difíciles de alcanzar y, al mismo tiempo, contaban con unas vistas de infartoque todavía conservan.
Sigue leyendo y descubre estos pueblos sobre roca en España que te dejarán alucinando.

1. Puentedey, Burgos, Castilla y León

Puentedey es una de las localidades más peculiares de España. Algunas de las casas y su iglesia románica están construidas sobre un bonito puente natural de piedra. Éste cruza el río Nela, que viene de los montes de Somo y desemboca en el río Ebro. Puentedey es un lugar tranquilo situado en Burgos pero gracias a que es uno de los pueblos construidos sobre las rocas más impresionantes de nuestro país recibe muchísimas visitas, sobre todo en verano, cuando están en plenas fiestas.

La estampa de Puentedey en Burgos, Castilla y León

2. Castellfollit de la Roca, Girona, Cataluña

Con apenas 1000 habitantes, este pequeño pueblo de Girona lleva años atrayendo las miradas de muchos turistas. Al borde de un precipicio de basalto y con menos de un kilómetro cuadrado de extensión, las casas de Castellfollit de la Roca disfrutan de unas vistas preciosas hacia un valle por el que pasan los ríos Fluvià y Turonell. La naturaleza ha dotado de un mirador natural a este pueblo construido sobre rocas a más de 50 metros de altura.

Castellfollit de la Roca, un increíble pueblo sobre las rocas en Girona

3. Setenil de las Bodegas, Cádiz, Andalucía

En la provincia de Cádiz se encuentra uno de los pueblos sobre roca más conocidos de España. Sin embargo, las casas de Setenil de las Bodegas no solo se encuentran sobre las rocas sino a su abrigo. Este pueblo blanco andaluz se formó adaptándose a la forma que el cauce del río moldeó. Las calles descienden desde el castillo y sus habitantes supieron aprovechar su forma para construir sus casas, tiendas y restaurantes y, por tanto, dentro de ellos es posible ver la roca que les hace de pared y techo. Si estás en Andalucía no dejes de visitar Setenil de las Bodegas y alucinar con su curiosa arquitectura, la amabilidad de su gente y su deliciosa gastronomía.

Setenil de las Bodegas, el pueblo bajo las rocas en Cádiz

4. Frías, Burgos, Castilla y León

En la comarca castellanoleonesa de las Merindades está este pueblecito que ha ostentado varias veces el título de ser uno de los más bonitos de España y que fue declarado Conjunto Histórico en 1972. En un cerro, las casas hechas en piedra y madera parecen colgar como si no pudiese ser real. Sin duda, el Castillo de los Velasco y su imponente torre presiden el conjunto de calles estrechas y empinadas con vistas imponentes al Parque Natural de los montes Obarenes – San Zardonil y al Parque Natural de Valderejo. Date una vuelta por Frías para descubrir su importante legado histórico y sigue los pasos de la calzada romana que atravesaba las calles del pueblo.

Frías en la localidad de Burgos cuenta con unas vistas imponentes a varios parques naturales

5. Ronda, Málaga, Andalucía

Ronda es una de las ciudades más antiguas de España aún habitadas y, por ello, sus calles cuentan una historia fascinante moldeada por el paso de varias civilizaciones. Aunque ya cuenta con más de 30.000 habitantes, Ronda debería estar en cualquier listado que enumere pueblos preciosos gracias a su increíble localización. Las casas se encuentran casi colgando de un abismo, un barranco de más de 120 metros de altura por el que fluye el río Guadalevín. La ciudad está unida por el Puente Nuevo, la construcción que salva el llamado Tajo de Ronda y que es el objetivo de todas las cámaras de fotos de quienes visitan Ronda.

La imponente estampa de Ronda en Málaga

6. Rupit, Barcelona, Cataluña

El nombre de este pueblo catalán viene del latín “rupes”, que significa roca en castellano, así que no es difícil adivinar por qué es uno de los pueblos sobre las rocas más bonitos de España. Para acceder a las calles empedradas de Rupit tendrás que caminar por unpuente colgante que atraviesa la riera. Una vez dentro serás capaz de apreciar la belleza de sus casas medievales con preciosos balcones de madera construidas en armonía con la montaña. Además de pasear por el pueblo, no dejes de hacer alguna excursión por sus alrededores y descubre el Salt de Sallent, una imponente cascada de unos 100 metros de altura.

Rupit en Barcelona

7. Masca, Tenerife, Islas Canarias

Al suroeste de Tenerife se puede encontrar un lugar difícil de olvidar. El caserío de Masca es un conjunto de casas que te quitarán la respiración tanto por su belleza arquitectónica como la del paisaje que las rodea. Estas casas están construidas en medio de grandes acantilados pertenecientes al Parque Rural de Teno. Sobre las rocas y entre impresionantes piedras, el pequeño pueblo de algo más de 100 habitantes resalta por el color blanco de sus casas tradicionales que contrasta con el verde intenso de la vegetación del parque. Una vez allí, no deberías dejar pasar la oportunidad de recorrer la preciosa ruta de senderismo hasta la playa de Masca, en el centro de los conocidos acantilados de Los Gigantes.

Las vistas de Masca en Tenerife

8. Siurana, Tarragona, Cataluña

Asentado sobre un peñón de roca caliza, este pueblo tarraconense es uno de los más bellos de España tanto por su entorno como por la historia que cuentan sus casas. Con apenas 30 habitantes, las callejas empedradas de Siurana están protegidas por bellas construcciones que conducen al risco conocido como el Salto de la Reina Mora, desde el que se cuenta que se lanzó la reina Abdelazia para no verse sometida al ejército cristiano que llegó a la ciudad en 1153. Visita uno de los pueblos sobre rocas más bonitos y maravíllate con lugares como los restos del castillo árabe o la iglesia románica de Santa María de Siurana.

Siurana en Tarragona

9. Arcos de la Frontera, Cádiz, Andalucía

Sobre una colosal roca de entre 50 y 195 metros rodeada por el río Guadalete y conocida como “La Peña” descansa el pueblo blanco de Arcos de la Frontera. Inicia el recorrido a pie por la calle Corredera para llegar al casco histórico y disfruta de edificios señorialescomo el Palacio de los Condes del Águila o la Iglesia de San Miguel. Algunas calles de este pueblo gaditano pueden hacerte ejercitar demasiado las piernas por sus empinadas cuestas así que nunca está de más hacer alguna parada en sus increíbles miradores hacia la Serranía o en alguno de los bares de la encantadora plaza Botica.

Arcos de la Frontera, un pueblo blanco andaluz sobre las rocas

10. Guadix, Granada, Andalucía

Aunque Guadix no es exactamente uno de esos pueblos construidos sobre las rocas, sí que merece estar en este listado por una razón muy especial: sus famosas cuevas. La historia de las casas-cueva se remonta al siglo XV pero todavía es posible verlas en la actualidad en pueblos tan bonitos como Guadix, donde podrás encontrar un barrio completo con este tipo de edificaciones bajo la montaña. Además, esta localidad granadina cuenta con un patrimonio artístico religioso, militar y civil que bien merece una visita.

Guadix y sus casas-cueva en Granada

11. Peñiscola, Castellón, Comunidad Valenciana

Peñiscola se asienta sobre un peñón que se adentra en el mar y contemplar su estampa desde la Playa Norte es algo que todos deberíamos hacer alguna vez. Las calles del casco antiguo de este pueblo castellonense se encuentran rodeadas por la fortaleza que cobijó al Papa Luna, quien se “mantuvo en sus trece” y luchó por su título como pontífice hasta su muerte. Muchos son los que pasan sus vacaciones en este precioso pueblo pero es mucho más interesante recorrerlo en algún día de invierno soleado, cuando las multitudes se han marchado y puedes saborearlo a tu gusto.

Peñíscola rodeada de mar en Castellón

12. Alcalá del Júcar, Albacete, Castilla-La Mancha

El impresionante paisaje sobre el que se asienta Alcalá del Júcar hace que éste haya sido catalogado muchas veces como uno de los pueblos más bonitos de España. Situado en la ladera de una montaña y rodeado por el río Júcar, algunas de las casas de sus vecinos han sido excavadas en la roca y aún se pueden visitar algunas cuevas como la Cueva del Diablo. Para llegar al centro de Alcalá del Júcar y explorar su entramado laberinto repleto de rincones con historia medieval deberás dejar el coche aparcado al otro lado del pueblo y acceder a pie por alguno de sus puentes.

Alcalá de Júcar y el río Júcar en Albacete

13. Albarracín, Teruel, Aragón

Monumento Nacional desde 1961, Albarracín es uno de los pueblos sobre las rocas más bonitos de nuestro país. Encaramado a un peñón, el río Guadalaviar rodea la montaña casi en su totalidad. En el casco histórico se pueden encontrar las casas colgadas sobre la hoz del río. En tu visita te podrás admirar con la cantidad de detalles de las viviendas de sus habitantes: pequeñas ventanas, balcones en forja y de madera tallada, picaportes de hierro en forma de dragón y, sobre todo, las vistas increíbles a sus alrededores. No dejes de visitar el Castillo de Albarracín y las murallas cristianas del siglo XIV.

Albarracín en Teruel

14. La Iruela, Jaén, Andalucía

La majestuosa estampa del Castillo de Iruela, construido al borde de un precipicio, hace que este pueblo jienense sea considerado uno de los pueblos sobre roca más bonitos de nuestro país. A las faldas de la Sierra de Cazorla, La Iruela es un lugar agradable en el que pasar unos días recorriendo sus puntos de interés histórico como la iglesia de Santo Domingo de Silos, de estilo plateresco, o su entorno natural envidiable. Tampoco está de más llevarse de recuerdo algún surtido de embutidos o chacinas tradicionales de La Iruela para disfrutarlos en casa.

Las vistas del castillo de La Iruela en Jaén

15. Maderuelo, Segovia, Castilla y León

Al norte de la provincia de Segovia se encuentra Maderuelo, una preciosa localidad que conserva toda su esencia medieval protegida por la antigua muralla. Aunque su número de habitantes no es superior a 150, no son pocos los que se animan a visitar a este pueblo sobre las rocas. Situado sobre un promontorio, las vistas del río Riaza desde las casas de sus vecinos son increíbles. Aunque de su castillo solo queda un pie el torreón, sí que es posible visitar algunos monumentos románicos como la iglesia de Santa María o la ermita de San Miguel.

El pueblo de Maderuelo desde el río, en Segovia

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